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martes, 1 de noviembre de 2011

Remake.

       Tu, yo y la puesta de sol. El trípode, la cámara y millones de fotos a una puesta de sol única y mágica. Sentados sobre la arena, halábamos de cosas serias, de cosas importantes de verdad, de la forma de las nubes, del color del sol, de como comen los gusanos... Y de cosas con menos importancia los pensamientos, los sentimientos... cada una de las cosas que nos pasaban por la mente y recorrían todo el cuerpo haciendo sentir sensaciones...

        Sonaba la música de tu móvil, una de esas canciones que ya nadie escucha. No parabas de hablar y a cada frase que decías le dabas una calada a ese cigarrillo ya casi consumido. Mirábamos el horizonte, sabiendo que quizás fuéramos los únicos que no ignoraban que no iba a haber otro atardecer igual. Si juntamos las palabras que decías, hablabas de un chica, según tu descripción, no pertenecía a este mundo. Era guapa pero a la vez tenía ese no se que, y ese que se yo, que yo que se.  Me hablaste sobre esa persona y tus ojos brillaban llenos de magia con cada adjetivo que dabas sobre ella. Encendiste otro cigarrillo, de esos que pregnan tus labios con un ligero sabor a chocolate... Me miraste. Sin dudarlo me levanté para volver a darle al botón de la cámara, otra foto de esa puesta quedó grabada. "click" Un momento mas plasmado sobre una imagen que siempre me recordara a ti. Me di la vuelta me miraste, te mire y enseguida seguimos disfrutando de ese atardecer. 

       Los minutos eran tan largos como el humo que salia de aquel cigarrillo. Seguíamos hablando de aquella chica tan especial. Nuestros ojos estaban hartos de no verse, de que jugáramos con ellos para que nunca se encontraran. Veíamos como el sol iba desapareciendo dejando tras de sí el color anaranjado, mientras seguíamos diciendo frases sobre esto y sobre aquello. 

       Nos quedamos sin color naranja, ni rojo, ya solo quedaba el azul con pintas blancas de la noche. Entre los dos buscábamos la luna, aquella que si formaba un circulo significaba algo para nosotros. Nerviosos, no sabíamos por donde iba a estar escondida la luna esa noche. Que sea luna llena, murmuramos los dos. Que este completa. 

       No os diré como estaba la luna, pero algo pasó esa noche. No hubo besos ni declaraciones de amor eternas. Hubo sueños, ilusiones, e idioteces que haces con tus amigos, hubo nubes con forma de animales y animales que soñaban con estar en las nubes.

domingo, 30 de enero de 2011

Sorry, blame it on me.

Recuerda los pies desnudos sobre la arena, las olas jugando con ellos a evitarlas, sus manos encajadas perfectamente. Risas furtivas, lagrimas de despedias, besos vergonzosos y escondidos. Piques coquetos, enfados y reconciliaciones.

Hoy sonó su cancion, ¿recuerdas?, y pensó en ti, no creas que eso es triste, no es malo y no significa que te necesite o que le gustaria estar contigo en este momento, no es que quiera que todo vuelva, simplemente sonrió al recordarte, al pensar en esos dias, en sus paridas con las manos que siempre encajaban igual xD, o su sitio que era asqueroso, admitelo. Aunque el día de su primer beso fue perfecto.

Te recordó y sonrió. Cuando terminó su cancion se dio cuenta de que le caían lagrimas, pero no tienen por que ser lagrimas de trsiteza, eran lagrimas de recuerdos y de alegria.





domingo, 7 de noviembre de 2010

Besos prohibidos

Era una fiesta, todo el mundo estaba pasandoselo genial. En la playa, yo habia ido a hablar cn un amigo, que no era su mejor noche. Volvi a donde estaba todo el mundo, el punto base, pero solo quedabas tu.
Tras un rato de hablar me preguntaste si me bañaba en el mar contigo:
- Hace frio - te conteste

Seguiste insistiendo un buen rato, mucho, hasta que no se como, me encontre contigo en el agua con una barquita de propaganda. Habia muchas olas, yo y mi patosidad, no dejaba de caerme y tu te aproechabas de esa situacion. Mas olas, mas risas.  Todo era increible, parecia sacado de una pelicula de cuentos de hadas, pero la tenia a ella siempre en mi mente, ella - tu novia.

Vinieron unos cuantos, pero tu y yo pasabamos d ellos. Estabamos tan agusto, habia algo entre nosotros, ese algo que nos ha hecho recaer año tras año. Era... magia.

- Vamos mas adentro - me dijiste señalando el mar, mas en lo hondo.

Ya sabia lo que pasaba, querias que nos besaramos, era lo que mas me apetecia en ese momento, es mas, era lo que mas nos apetecia a los dos. Hacias montones de preguntas, sobre todo, tu mismo lo decias... No me han hecho tantas preguntas desde hace mucho, todas sobre ti, sobre mi, sobre sentimientos, sensaciones. Mientras nuestras manos estaban agarradas bajo el agua, castigadas por las miradas de los demas, escondiendose, intentando ocultarnos. Debajo del agua unidos, y en la superficie, millones de kilometros nos separaban.

- Voy a ser sincero, lo que mas me apetece en este momento es besarte - Dijiste mientras jugabas con mis manos bajo el agua.

- Y a mi, pero que pasa con... ella

- Dime, del uno al diez cuanto te apetece - dijiste acercandome atraves de las manos

- Siete - menti, mucho

Eso quizas te dolio mas, seguimos en el agua jugando con el momento mas perfecto de mi vida. Y no se si tambien el tuyo. Seguiste insistiendo, pero yo me hice la fuerte, cosa que nunca creí, y no hacia mas que rechazarte. Sabes perfectamente mis puntos deviles y los atacaste pero yo los evite.

Salimos del agua, no tenia toalla me dejaste la tuya. Paseamos por la playa, el momento perfecto seguia presente. Te plantaste enfrente mia, cortandome el camino. Nos miramos a los ojos, esos ojos que tanto me pierden. Y me dijiste que era la ultima oportunidad. Ya no me qedaban fuerzas para rechazarte, para seguir en mi cordura y decirte que no. Pero en ese momento ella te llamo o te dio un toque.

Nadie, ni yo, puede describir ese momento, cada detalle, cada mirada, cada sonrisa. Nuestras manos que era lo unico de nosotros que tenian la libertad de mostrarse bajo el agua, el resto de nuestros cuerpos separados. Cada palabra, cada pregunta con cada respuesta. Las miles de veces que tus ojos se encontraron con los mios y me hicieron soñar con tenerte. Cada milesima de segundo. Nunca volveré a estar asi con alguien, nunca me volvere a sentir tan especial, nunca tendré tantas ganas de besarte, pero tampoco, nunca, estare tan orgullosa de mi misma como ese dia.