domingo, 13 de marzo de 2011

A una princesa (tres)

Pequeña, hoy me dices que todo te sale mal, no sonríes y piensas que es por ti. Puede que no te haya dicho lo importante que eres, que no te haya dicho que no haces todo mal, pues pequeña, para mi eres uno de los mayores apoyos en este mundo.

Tus sonrisas, da igual la causa de la sonrisa, pero tus sonrisas hacen que provoquen las mías. Tus lápices de colores, que me prestas muchas veces, son necesarios para ver toda esta vida con el color que se merece. Saber que alguien es como yo, y que tampoco entiende muchas cosas de las que pasan a nuestro alrededor, eso sea quizás, una de las mejores cosas que has hecho por mi.

Y dicen, princesa, que una de las mejores cosas de esta vida es compartirla, vivir cada segundo al lado de alguien, alguien que te escuche pero a la vez que tu le escuches, alguien que entienda como te sientes y que te diga lo que piensa, alguien que sepa como eres en realidad y te ayude a sacarlo fuera. Que te saque una sonrisa aunque no tengas esos lapices de colores... Creo que con esto, te digo lo que significas para mi.

Recuerdo como empezó todo, como buscábamos ese príncipe azul, como nos preguntábamos porque nadie nos entendía y porque nos convertimos en las amigas que somos hoy, y solo tengo que decir, princesa, que puede que no hayamos encontrado ese príncipe y que todavía no sepamos porque no encajamos, pero una cosa tengo clarisima y es que no quiero ni imaginarme sin ti a mi lado, pues, me has enseñado muchísimas cosas y me has escuchado siempre, has contestado a mis llamadas cuando lo he necesitado aunque estuviera lloviendo y nos tuvieramos que meter debajo de un columpio de niños pequeños.

Y ahora bien, si tengo que recorrer cielo, mar y tierra para buscar nuestro planeta, para sentir donde encajamos, para ver que no todo es lo que creemos y conseguir esos lapices que no se gastan, lo haré y lo haré a tu lado porque estoy en deuda contigo por todas las miles de cosas que has hecho por mi y por las miles de sonrisas que hemos sacado.

Para terminar, solo decirte mi pequeña princesa, que tu sonrisa es mágica y hace que la cara mas triste dibuje una sonrisa porque tienes algo, una chispa que hace que todo a tu alrededor sea genial. Y aunque a veces parezca que algo te sale mal, todo se puede arreglar y aquí tienes alguien que puede ayudarte siempre.

Te quiero mi princesa incomprendida =)

lunes, 7 de marzo de 2011

Hacia ninguna parte.

Tumbada de nuevo como cada noche sobre la cama. La ultima noche que esa cama le contaría secretos y que le diría que en los sueños pueden verse las cosas mas maravillosas del mundo, esa cama que la acompañaba desde hace dieciocho años y que era la única amiga que no la había fallado, la única que cada noche estaba ahí, tragándose sus lágrimas y tragándose las risas mas estúpidas. Esa noche, la cama, le dijo algo muy especial, le dijo que en los sueños puedes ver la mirada de la gente que mas quieres, de aquellos que mas anhelas ver...

Se durmió, mientras las ultimas gotas recorrían su cara, esas gotas que eran de despedida, pero que también eran de dolor, de pena y de perdida. No importaba lo que fuera a pasar a partir de esa día, porque como se había prometido muchas veces, no iba a echar la vista atrás, no iba a dejar que nada la hiciera cambiar ese camino que iba a tomar.

Se despertó, pero sin ánimos, la cama también estaba triste por lo que no pudo decirle esas palabras de animo que le repetía cada mañana. Cogió su maleta, era demasiado pronto para que alguien la viera huir, pero demasiado tarde para que alguien pudiera impedirle que lo hiciera. Abrió la puerta, con cuidado de no despertar a nadie, puso un pie fuera de su habitación, se giro para cerrar de nuevo la puerta y no puedo evitar mirar. Todo estaba vacio, solo quedaban los muebles viejos y llenos de pintura y su cama. Pudo ver la tristeza inerte en aquellos muebles. No quedaba nada, todo estaba vacío.
Poco a poco fue bajando las escaleras, y a medida que avanzaba por los escalones dos sentimientos se le iban haciendo mas grandes. Uno, el de emoción y felicidad, el que sientes en el pecho cuando tus sueños están a punto de cumplirse. Y otro, de pena, de arrepentimiento, de soledad, uno que te hace volver a tu cama, acurrucarte, taparte hasta los ojos y volver a dormir bajo en calor de tus sabanas.

Puso el café en marcha, la tostadora empezó a hacer su favor. Volvió a subir, entro en el cuarto de sus padres y les dio dos besos. Entre sueños los dos le preguntaron si ya se iba, ella no contesto, les volvió a besar y juro que llamaría cada día.

Se volvió a despedir de las cuatro paredes moradas que habían sido su mundo durante años, y sin pensárselo mas bajo, le dios tres sorbos a su café, dos mordiscos a la tostada y con su maleta llena de recuerdos, emprendió un nuevo camino hacia ninguna parte.

domingo, 6 de marzo de 2011

Fobia.

Y ahora ya no se como enfrentarme a esta hoja en blanco. No se que palabras escribir, ni que decir, ni sobre lo que escribir... Creo que he desarrollado una nueva fobia, fobia a la misma pagina en blanco, sobre la que no se escribir.

viernes, 18 de febrero de 2011

Dreamers.

Tener todo el dia los nervios en el cuerpo, mirar cada dos por tres al movil para ver si llega la hora, salir dos horas antes de tu casa solo para ver que si llegas antes que él. Llegar a un punto, cualquiera y ver que él ha pensado lo mismo que tu y que tambien ha llegado. Risas y mas mariposas de esas odiosas de las que hablan en las peliculas, pero que nunca te crees hasta que empiezan a revolotear en tu estomago.
Que en un momento en esa tarde, su mano se acerque a la tuya y se rocen, quizas por un tropiezo o quizas aposta, que los pelos se te pongan como escarpias y que tus manos tengan un acto reflejo y se abran para coger la suya. Darte cuenta que no era una equivocacion y que era exactamente lo que él queria. Que cuando vuestras manos encajaban peligrosamente prefectamente, vuestros ojos se cruzaran y los dos sonrierais como idiotas.
Que en un momento, en el que los dos estabais completamente idiotizados, él se pare y se ponga enfrente tuya. Te mire, susurre unas cuantas idioteces, idioteces que son como semillas para tus mariposas que empiezan a crecer y a crecer y cada vez revolotean con mas fuerza. Que pestañees un segundo y cuando abras los ojos, el te suelte la mano, te coja de la barbilla y te diga que no tengas miedo o que te quiere o cualquier otra palabra, que vuelvas a pestañear y vuestros labios ya esten fundidos, realmente no sabes donde terminan los tuyos y empiezan los suyos.
Desde ese momento las mariposas no suelen irse y recibes mas mensajes y mas llamadas que nunca...
Y lo peor es cuando estas recien levantada, con cara de sueño, ojeras y con el pelo de despues de un dia de fiesta y lo pirmero que te dice es que estas guapa. Y que todo esto se repita cada dia, a casi todo momento...

miércoles, 16 de febrero de 2011

Echar de menos.

"Dicen que hay millones de formas de echar de menos, y que con cada persona lo haces de una forma diferente. Puedes echar de menos a un amigo, a una amiga, a tus padres, a tu familia, a un hermano, a una amiga muy cercana, a primas, a primos, a un amor olvidado, a tu amor platónico, al chico que te gusta o al que odias. A cada una de esas personas las echarás de menos sin quieres, de repente te vendrá su recuerdo a la cabeza y desearas con todas tus fuerzas estar en ese momento junto a esa persona."
Y es que dicen que echar de menos es triste, es malo y te lleva a las lágrimas, creo que tengo un problema, porque te hecho muchisimo de menos, pero cada vez que me acuerdo de ti, hablamos o me das el coñazo, no puedo evitar sonreír y en muchas ocasiones reírme como una estúpida sola en mi habitación.

Los sentimientos se confunden, y muchas veces pensamos que lo que nos une con una persona es amor y solamente es una gran amistad. Me confundí contigo, y ahora tengo claro que eres lo mejor y lo peor de mi vida. Lo eres todo. Eres un gran amigo...

Y se que te echo de menos, y tu también lo sabes. Pero el día que dejemos de echarnos de menos, será porque estaremos juntos


ಕಾರಕಾಲೆಸ್ ಯ ಒವೆಜಸ್ ಕುಎ ಸೆ ಲ್ಲೇವನ್ ಬಿಎನ್.