viernes, 18 de febrero de 2011

Dreamers.

Tener todo el dia los nervios en el cuerpo, mirar cada dos por tres al movil para ver si llega la hora, salir dos horas antes de tu casa solo para ver que si llegas antes que él. Llegar a un punto, cualquiera y ver que él ha pensado lo mismo que tu y que tambien ha llegado. Risas y mas mariposas de esas odiosas de las que hablan en las peliculas, pero que nunca te crees hasta que empiezan a revolotear en tu estomago.
Que en un momento en esa tarde, su mano se acerque a la tuya y se rocen, quizas por un tropiezo o quizas aposta, que los pelos se te pongan como escarpias y que tus manos tengan un acto reflejo y se abran para coger la suya. Darte cuenta que no era una equivocacion y que era exactamente lo que él queria. Que cuando vuestras manos encajaban peligrosamente prefectamente, vuestros ojos se cruzaran y los dos sonrierais como idiotas.
Que en un momento, en el que los dos estabais completamente idiotizados, él se pare y se ponga enfrente tuya. Te mire, susurre unas cuantas idioteces, idioteces que son como semillas para tus mariposas que empiezan a crecer y a crecer y cada vez revolotean con mas fuerza. Que pestañees un segundo y cuando abras los ojos, el te suelte la mano, te coja de la barbilla y te diga que no tengas miedo o que te quiere o cualquier otra palabra, que vuelvas a pestañear y vuestros labios ya esten fundidos, realmente no sabes donde terminan los tuyos y empiezan los suyos.
Desde ese momento las mariposas no suelen irse y recibes mas mensajes y mas llamadas que nunca...
Y lo peor es cuando estas recien levantada, con cara de sueño, ojeras y con el pelo de despues de un dia de fiesta y lo pirmero que te dice es que estas guapa. Y que todo esto se repita cada dia, a casi todo momento...