miércoles, 20 de marzo de 2013

Abrir los ojos

No se que repercusión tendrá esto, quizás no mucha (estoy casi segura). Pero todos hemos de abrir los ojos y yo haré lo posible para hacer que la gente que me importa lo haga. Gracias que tengo una hermana que los ha abierto antes que yo, que ve más allá de todo esto y que me ha hecho abrir los ojos. Puede que esto os parezca muy largo, pero de verdad creo que merece la pena leerlo. 

Vivimos en un mundo en el que nos creemos todo lo que la prensa diga. Y si no, la gran mayoría. Podemos llegar a creernos cualquier cosa sin llegar a pensar en ello, detenernos un segundo y darnos cuenta de lo que de verdad es, y que las evidencias no son tan evidentes. 

Abrir los ojos. 

Simplemente, os voy a dejar dos videos que me han llevado a ver.
video 1:
http://www.youtube.com/watch?v=nLAiw6RpBg4&list=UUineFrr9T2UDnKCJkPwgVyw

video2:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=JkDxavLGSjw (parte 1)
http://www.youtube.com/watch?v=L3zJwjeemVM (parte 2)
http://www.youtube.com/watch?v=7Qu4NmGKD9k (parte 3)
http://www.youtube.com/watch?v=v44hjoHlvNo&list=UUineFrr9T2UDnKCJkPwgVyw&index=30(parte 4)


No seais vagos y leerlo, por favor. 

Ahora muchos pensareis que esto es mentira o simplemente no le deis la importancia que se merecen. Nos estan manipulando y no solamente de la forma que parece más obvia que es con la asquerosa politica, si no que van mucho más allá de eso. Mi hermana ha seguido investigando y la mayoría de los cargos de la ONU de Gobiernos y demas instituciones que rigen nuestra vida, estan conectadas entre sí. El poder de unos pocos. Por poco que hagamos podemos dejar de ser sus ovejas y empezar a vivir de verdad. Nos estan contaminando, nos estan matando, asesinan a gente simplemente para que les votes. Han llegado hasta el extremo de que hacen películas para que te creas lo que de verdad pasó. No suelo opinar de política, pero esto se acabó. No llegaré muy lejos seguramente, pero a algun lado legaré y al menos lo abre intentado. No se que haré, pero no voy a seguir lamiendole el culo a un grupo de amigos que se creen poderosos. 

FIN!

miércoles, 27 de febrero de 2013

La rosa roja


     Recuerdo perfectamente su sonrisa, sus ojos, su mirada y su extraño pelo. Me acuerdo perfectamente de como cada mañana me dejaba el desayuno preparado con sus rosas correspondientes. Como cuando me levantaba, él ya no estaba, pero toda la casa seguía dulcemente apestada del olor de su humilde colonia. Como cada noche me esperaba despierto a que volviera del trabajo, para darme un beso con los ojos entrecerrados y decirme lo mucho que me quería. Recuerdo tantas cosas de él que ya casi ni le recuerdo.

     Lo que sé seguro es que todo ocurrió el día 26 de aquel caluroso Agosto. Disfrutábamos de nuestras merecidas y dulces vacaciones en la playa. Él, como cada mañana, sin perder la costumbre, me preparó mi delicioso desayuno y su decoración. Pero esta vez, él estaba allí para disfrutarlo conmigo. Nos vimos envueltos en un manto de deseo, cariño, pasión y ternura. La mañana siguió de la forma más perfecta que  os podáis imaginar. Sé que el tiempo seguía corriendo, pero creerme que yo intenté pararlo con todas mis fuerzas. Esa mañana, el acompañamiento de mi desayuno, no solo era la persona más perfecta y a la que más amaba del mundo, también contábamos con la presencia de una rosa roja. Una simple flor que brillaba más que todas las de la tienda, según el me contaba. Que tenía algo que nadie sabia que era pero que la hacia infinitamente perfecta.


 No pienso daros detalles de como aquella mañana, la mañana, se convirtió en la más sórdida tarde de todas las que jamás hayan existido nunca. Una llamada de teléfono, una lagrima intencionadamente mal disimulada, una promesa con esperanza, un deseo de regreso antes de partir, un beso casi de despedida, más lágrimas a las que les daba igual ser disimuladas o no, una maleta y un hasta luego. 

Aquella rosa aún no se ha marchitado, sigue esperando un reencuentro mucho más que esperado. Aquí estamos ella  y yo esperando que algún día, esa puerta se abra y poder volver a crear más momentos inigualables. 



 Fotos: MoiElla: Raquel PeinadoIluminación: Bruno Lindo y Paula Campá






miércoles, 30 de enero de 2013

A una princesa (cinco)

Pequeña:

     Vuelvo a escribirte una carta, esta vez, simplemente para que veas aquello que no quieres ver. Para que te des cuenta de lo que en verdad es. Una vez, alguien, creo que fue un gnomo de las montañas o un hada del valle, me contó una historia, de amor, inseguridades, rechazo, pero sobretodo de te quieros. 

     " Había una vez, no hace mucho tiempo, pero tampoco hace poco, una pequeña doncella. Tendría mas o menos 123 años (contados según el calendario que allí regia). Era alguien del típico montón  sin que destacara de ella. Ni su pelo, ni sus ojos, ni su esbelta figura, ni su humor, ni su dinero, nada. Ella buscaba siempre enamorarse, siempre tenía alguien del que estar enamorada. Amaba estar enamorada, amaba amar.

     No tuvo muchos enamorados, amantes o novios. Más bien pocos, mejor, los justos. Y todos terminaron saliéndole rana. Ninguno de ellos se terminaban convirtiendo en su tópico (no en su media naranja, no en su príncipe azul, no en su yang, no en su mitad...) solo en nada. Cada uno de ellos hacía que una parte de ella se escondiera, pequeña o más grande, no importaba, el tamaño era directamente proporcional al tiempo que tardaba en desaparecer el zsa zsa zsu. Hasta que llegó el momento en que toda su dulzura, su chocolate bañado en azúcar, desapareció. Se volvió hostil. 

     Pasaron años, días, semanas y meses. Tiempo. Encontró a alguien que le cuidaba, le mimaba, le quería y le hacía sentir especial. El que ella creía que se iba a convertir en su tópico. Volvió a trascurrir el tiempo, siempre al lado de él. Pero lo que estaba escondido ya no quería volver a salir, volver a sentirse vulnerable, volver a tener que esconder lo que ya había sido escondido fruto de una tirita que costó pegar. 

     La pequeña y no tan dulce doncella se sentía muy contradecida, pues por un lado sentía que era él, pero por otro no tenía como cerciorarlo. Sencillamente, no sabía ni lo que sentía. Pidió ayuda a todos los seres mágicos que podían ayudarle, pero todos le contestaban lo mismo: "Es algo que solo puedes saber tú". Quería desaparecer, acualquierotraparte, ese era el lugar más mágico de todos, allí podría aclararlo todo. Pero nadie nunca había llegado, y si lo habían hecho, nunca habían querido volver. Puesto que, no era una opción, no podía volver a, simplemente, desaparecer. "

     Nadie ha podido contar el tiempo en el que la doncella pasó intentando resolver este problema. Cuando hablamos de amor, es algo tan psicodelico que no hay ninguna fórmula, ninguna medida, nada que nos pueda dar una solución. Seguiré con la historia...

     " Nuestra protagonista pensó en, por una vez, ser ella la que acabará con aquella locura. Puesto que todas las relaciones de amor siempre terminan teniendo algún ápice de locura. Pero cuánto más pensaba en aquello, más dudas nuevas le venían a la cabeza: ¿Y si realmente es él? ¿Y si realmente le quería? ¿Y si sus dudas no eran más que fruto de lo que no quería que pasara en un futuro? ¿Y si...? ¿Y si...?. 

     Los "Y si" son dudas casi tan difíciles de solucionar como todas aquellas relacionadas con el amor. ¿Cuántos "y si" nos han hecho perder cosas en la vida?. ¿Y si esto no era más que miedo? El miedo muchas veces nos hace creernos una realidad que no existe. Los ogros en verdad son vegetarianos. El monstruo de debajo de la cama solo quiere poder ver tus sueños pues el no puede soñar. Las brujas no quieren hacer las cosas para tú mal, puesto que la magia siempre tiene un precio. Este sentimiento, oculta las cosas que en realidad son mucho mas sencillas de lo que creemos. "

     No te voy a contar el final de esta historia, por miedo a que ella decida por ti. Sé que no es el mismo caso, pero al fin y al cabo, todo trata de amor, de amigos, de familia o whatever. Asi que princesa, pequeña, amor, intenta ocultar todo los sentimiento y piensa con frialdad, que no es lo mismo que frivolidad. 

Te quiere, siempre te querrá y siempre estará a tu lado. 

Piter. 

AA: Tomes la decisión que tomes, yo te estaré apoyando. 

viernes, 25 de enero de 2013

Phyxius

          La misma chica de las ultimas semanas. Una de lo más normal que os podéis imaginar. Morena, ojos marrones y pelo ligeramente rizado. Nunca te girarías para mirarla por la calle. Encerrada en las mismas seis calles toda su vida, pero sabiendo que existen otras que la conducirán a un sitio donde no será más del montón.

          Miedo, excitación, vergüenza, nostalgia... son algunos de los sentimientos que aparecen cuando ves el Phyxius. ¿Qué que es esta palabreja?. Es ver más allá de lo que tus ojos te dejan ver, mirar con previsión de futuro pero sin abandonar el presente. Coger tus alas y salir a volar. Dejarte llevar por todas aquellas cosas que quieres hacer, sin importar el que dirán, que pensarán y a quién estas dejando atrás. Un suspiro que se lo lleva el viento, mientras tú, ligeramente aterrado, te dejas llevar por esas partículas de aire hacia algún lugar.

          Hay una parte, dentro de este extraño nombre, que te deja perplejo. Y es que una vez que ha salido a la luz, si no lo aceptas, nunca lo vas a olvidar. Te puedes arrepentir, te puedes quejar, puedes intentar volver a encontrarlo, pero siempre tendrás ese noseque que hará que nunca olvides la primera vez que lo olvides y que lo dejaste escapar.

          Ella había escuchado, visto y sentido aquella cosa tan extraña. Y tenía que tomar la decisión de si seguirla, dejar que la llevara volando o quedarse en tierra. Ahora todo el mundo se giraba por la calle a mirarla, iba andando con las alas en las espalda. Dejó de ser la típica chica de aquel típico lugar, para convertirse en una seguidora del Phyxius. Dejo demasiadas cosas, que quizás nunca se había planteado abandonar. Se fue de aquellas monótonas calles.

          Nunca pudo hacer nada mejor. Emprender el vuelo.

   

jueves, 10 de enero de 2013

Diario de abordo III

Día catorce de un mes cualquiera del  año en el que  mis manos se separaron de las tuyas. 

Queridos navegantes de esta locura: 

                   Desde que volví a retomar el mando de este barco, mi querido barco Pesadilla, me he dado cuenta de lo mucho que habéis malgastado mis enseñanzas. Os pedí, simple y exclusivamente, que solo hicierais una cosa, no hacer nada que yo no hiciera. Habéis casi destrozado el barco, incendiado las bodegas que contenían el liquido dorado, secuestrado y matado sin ninguna piedad. Queridos amigos, debéis que saber que la reputación de un pirata nunca se merece, ningún pirata a sido nunca tan malévolo como lo pintan, puesto que todos son, al fin y al cabo, personas que mantienen algún resquicio vivo de su corazón.

                   Ahora bien, no solo he venido a devolveros todo aquello que habéis perdido, si no porque he descubierto que Anolecra y aquella damisela, no resultaron ser lo que yo creía. Os contaré: 

    Como cuando todas las cosas empiezan, todo era delicioso, cada minuto, cada segundo que pasaba con ella hacia que quisiera detener el tiempo. Cada mirada, cada beso, cada caricia me parecían especiales, infinitos, de aquellos los cuales casi no se ven, que se esconden. Todo parecía un paraíso, como aquella vez que atracamos en Honolulu... ¿ recordáis?, aquello era delicioso. Bien, no se cuanto tiempo pudo pasar, semanas, meses, la perfección se me hacía imperfecta para describir lo que sentía al lado de mi Lady. 
    
     Pero de manera muy rápida, más que a la velocidad a la que navegamos cuando hay viendo a favor,  la perfección perfectamente perfecta se fue disolviendo. Hasta que llegó un día en el que no me quedaba nada. Los besos se habían agotado, nada era ya excusa para volver a desear probar esos maravillosos y dulces labios, y cuando (por algún extremo casual) los degustaba de nuevo, ya no eran dulces, eran amargos y agrios a la vez. Yo quería seguir creyendo que podíamos ser los dos de nuevo, volver a entendernos, compenetrarnos con el hecho de rozar su mirada... Pero queridos piratas, el amor no atiende a ni una sola regla, nada, y llego el momento en el que nuestros ojos se volvieron a compenetrar, pero esta vez para decirse adiós. Un adiós que era tan necesitado como alargado, tan intuitivo como inesperado, solo pronunciamos aquella frase. 

     "Maldita dulzura la nuestra"

     Camaradas, el amor no se gasta de usarlo, el amor se gasta cuando te dejas de fijar en los detalles. Cuando la sonrisa de una bella dama ya no quieres que sea especial, cuando ya no buscas sus ojos entre la gente de la calle para sorprenderte si la ves, en no buscarla en tus sueños, en mantener la rutina... El amor es tan frágil como el recipiente que contiene nuestro maravilloso ron. Con el mínimo golpe, se resquebraja y se descompone en millones de pedacitos que nunca volverán a encajar perfectamente. Por lo que voy a terminar dándoos un consejo, de vuestro capitán pero sobretodo de un buen amigo: Si alguna vez amáis a una mujer, no dudéis en perseguirla y si la alcanzáis no dudéis en hacer que se enamore de vosotros día a día, los 1257 días del año. 

De nuevo, vuestro temido Capitán.