sábado, 8 de junio de 2013

agh!

Tenerle miedo a la cama. Entretenerte con cosas estúpidas para mantener tu mente alejada de la temida almohada. No querer dejarte caer en ese pequeño rectángulo que ocupa la mitad de tu diminuta habitación. Forzar tus ojos para que se mantengan abiertos lo mas posible y así no tener que obligarte a tumbarte sobre ese mullido pedazo de tela y tejidos. Desear que llegue el día y nunca llegue la noche.

Cogerle miedo a ese pedazo de cielo. Antes de dormir, sobre ella, disponemos nuestra mente a vagar por el mundo del subconsciente, de los pensamientos y de las realidades abstractas del mundo. Saber que vas a superar a tus fuerzas en cuanto tu cuerpo la roce. Cansado de pensar, de divagar y de no saber que. Y es que, es a la única a la que no le puedo ocultar lo que pasa por mi cabeza, que me hace soltarselo todo, y aunque ella no contesta, hace que aclares o enredes tus pensamientos, más de lo que ya lo puedan estar. Dormir de pie sería genial.

Aunque no todo es temible, también junto a ella vives momentos mágicos, indescriptibles. Cuando viste aquella película con las que se convertirían en las personajas de las más importantes. En la que planeaste un futuro, en la que te has reído hasta casi caer desvanecido. En la que probaste las galletas improvisadas. En la que has inventado millones de historias. La que ejerce tanto de sofá, como de silla cuando falta, como de estantería, como de escondecosas, como de sujetapeluches...  En las que probó las aberraciones que hacías de comer. En la que has volado, soñado. ¡¡MALDITO TROZO DE ESPUMA Y TELA!!

Alargo las horas, porque necesito que mi mente deje de ejercer su función y simplemente se tumbe sobre la cama, se relaje y duerma. 

miércoles, 5 de junio de 2013

Diario de abordo VI

Día mil novecientos cincuenta y siete de un mes cualquiera del año en del huracán. 

Queridos navegantes de esta locura: 

Aquí nos encontramos de nuevo, en este mar lleno de tormentas que se revuelven con la venida del huracán. He de volveros a recordar que el paraíso no siempre es tan bonito como lo pintan, y es que, queridos piratas de aguas bravías, ahora mismo todo esta patas arriba, brazos abajo y cabeza a la izquierda. No se ni siquiera como expresar lo que siento porqué ni sé lo que siento. Poco a poco todo se ha ido desvaneciendo, me he quedado privado del néctar dorado al que llamáis ron, las sirenas son mas tiburones que nunca y ya no sé ni si quiera si vosotros realmente queréis que sea vuestro temido capitán. 

¿Sabéis cuando estábamos atrapados entre tantos barcos de la reina, escondidos en una cueva? Cualquier movimiento en falso nos hubiera hecho perder la cabeza, pues ahora mismo tengo la misma sensación, aunque tengo muy claro que la cabeza no voy a perder, físicamente. Pero puede, que no se desvanezcan cosas que ahora mismo son importantes. Algunos dicen que no es para tanto, otros simplemente se limitan a hacer oídos sordos. Bueno, os diré que pueda que no sea tan importante, pero cuando pierdes las dos joyas más geniales que encontraste en tu vida, que te hicieron ser pirata, ya nada lo ves igual. Todo se magnifica por mil hasta que aceptas que hay mas joyas, aunque esas te hayan aportado mucha felicidad durante mucho tiempo. 

¡Ron, ron, ron, la botella de ron. Bebemos brindamos y nos emborrachamos, gritad compañeros yoho! Frase clave para librarse de los males para unos simples piratas. Pero como llevo comentando os en todas las entradas de mi diario, la vida sería demasiado fácil de esa forma. Y el destino, quiere que vivamos, no que nos limitemos a beber, reír y cantar, si no que conozcamos todas y cada una de las partes de la vida. Y va sembrando en nuestro camino semillas que nos harán conocernos, nuestros límites, nuestras debilidades, y cada uno de los recovecos de nuestra persona. Y ahí amigos es cuando el destino muestra su cara más puta, perdón por la parabula, porque nos trae las cosas por grupos, no una a una para que las asimilemos mejor. Nos pone a prueba, nos hace conocer nuestro límite. 

Camaradas, no se que más deciros, se acabó por hoy, dejemos que pase el tornado, vendrá cargado de lo que el destino haya decidido por nosotros aunque nosotros creamos que fabricamos nuestro propio destino. Y ya. Y fin. 

Vuestro confundido y liado capitán. 

viernes, 10 de mayo de 2013

Diaro de abordo V

Dia cero de un mes cualqiera del año en el que todo empezó de nuevo.

Queridos navegantes de esta locura:

Os vuelvo a escribir, esta vez para hablaros de la decepción. Palabra muy extraña, decepcionar implica haber ganado algo con alguien y de pronto echarlo a perder. Compañeros de barril de ron, ya lo dije en su día antes de embarcarme en esta locura que no existía tal cosa, pero me hicieron creer que era real y que podía existir, y aquí estoy, con una botella del dulce manjar alcohólico dorado y creando un mar sobre mi escritorio. Y es que amigos, nunca había llegado a decepcionarme tanto.

Yo creía que estaba en lo cierto, que todo iba bien. Pero un poco de viento en contra y en vez de acabar en Honolulu acabas en el ardido desierto de Sihra, creerme si os digo que no queréis vagar por dicho desierto nunca. Pero no os escribo esto para contaros la historia de como las sirenas se vuelven tiburones, si no, estoy aquí para daros la pista decisiva para encontrar lo que buscamos.

Al principio como cualquier pequeño cambio en la vida, sufres y tienes miedo, te planteas reescribir cualquier mínimo detalle, todo es nada y nada es todo. Después aprendes, para bien o para mal, que las sirenas no son mas que peces que habitan en el mar. Unos, como cuenta la leyenda, terminan convirtiéndose en depredadores hambrientos, otros en cambio se limitan a ayudarte a que te mantengas a flote. ¡¡Arriar la vela mayor pequeños grumetes de agua dulce!! Y estad muy atentos, pues nunca sabes que tipo de sirenas te vas a encontrar.

Si por desgracia, te salen tiburones un día en tu paso. Lucha con ellos hasta que no te queden fuerzas, pero no sobrepases el limite o te devoraran. Y después navega tranquilo, intenta no desconfiar de los demás seres acuáticos  pero tampoco te fíes mucho de ellos, dale lo justo en cada momento. Si tenéis que dejar caer millones de gotas de agua salada, hacedlo así conoceremos más mar del que aprender y para navegar. Pero sobretodo, asimila la gran lección que nos dejo el capitán Barboja: "Solo hay una sirena que nunca se volverá tiburón para ti y esa eres tú mismo. Aprende mantener a flote el barco tu solito y a que tu felicidad no dependa de los demás, entonces tendrás la única clave para seguir".

Reescribiendo su vida y con sentimientos que no se pueden describir, aquí se despide vuestro amigo, el que promete que siempre intentará ser sirena sin transformarse.

El capitán.

martes, 23 de abril de 2013

Sant Jordi

Feliz Sant Jordi a todooos!!
Muchos, o algunos, no sabréis lo que es, bueno cuenta la leyenda que había un pueblo, en el que todos loa años llegaba un dragón y los ciudadanos tenían que darle a una chica para que el dragón no les atacara y esas cosas que hacen los dragones malos xD. Bueno, hacían una rifa para ver a que jovencita le daban, un año le tocó a la hija del Rey y claro todo el mundo super impresionado, el triste Rey no paraba de llorar y blah blah blah. Pues a lo que un apuesto señorito, en caballos y con su espada, decidió plantarle cara al dragón. Tan buena suerte tenía este dichoso caballero que a la primera estocada le dio en el corazón y de la sangre del malvado dragón broto una rosa que el caballero le entregó como presenta a su bella princesita. 

Este año, con mi venida a esta hermosa ciudad, celebraré Sant Jordi, no solo que hay un apuesto caballero, si no que hay muchas rosas. Cambiar, empezar de cero, a todos se nos hace duró, pero cuando el cambio es para bien, a veces se hace duro volver atrás. Aquí he encontrado a gente genial, amigos de verdad y compañeros que merecen muchisimo la pena. Y este Sant Jordi es lo que celebro, los amigos tan geniales que he encontrado, la gente que me ha cambiado un poquito mi vida y que me hacen, aunque no tenga ganas, sacar una sonrisita cada día. Por todas y cada una de esas personas me encanta mi vida, mi presente y estoy locamente enamorada de este lugar. Con esto no quiero decir que no eche de menos a lo de antes, ni mucho de menos, os sigo echando de menos a rabiar.

Sobretodo quiero dar las gracias a algunas personas puntuales, a las que simplemente les voy a decir que son geniales y que estoy contentísima de haberlas conocido. Gracias Berta, Sara, Raquel y como no, Bruno.

Feliz Sant Jordi a todos! 

jueves, 18 de abril de 2013

Te dejo mi playa

Siéntate, respira hondo, muchas veces lo vemos todo mil veces peor de lo que es. Mírame,  sigue fijándote en mi respiración, así  despacio... inspira... expira... tranquilo. Túmbate, cierra los ojos, no tan fuertes, simplemente déjalos caer... ¿Oyes el ruido de las olas?, van y vienen, tranquilas, se toman su tiempo para romper de una forma perfecta, mágica,  no tienen prisa. ¿Lo ves?, El agua es azul, azul clarita, celeste ligeramente enverdecido, pero cuando rompe en la orilla, se vuelve blanca, espuma. Mira arriba, el cielo es azul, azul intenso, tan intenso que casi parece imposible, unas cuantas nubes juguetonas hacen que esa perfección de vez en cuando desaparezca. No ves el fin de la playa, la arena, de color ocre muy blanquecino no termina nunca, podrías andar años, que nunca llegarías al final. Unas cuantas palmeras han querido formar parte de este paraje, verdes intensas, quieren llegar a tocar ese cielo, aquellas nubes. Quieren crecer hasta llegar un día a coger un pedacito de ese algodón dulce. El sol, deja reflejos en el agua, que la hacen... quizás la hace más deseable, un sol que va conforme a toda la playa, es, simplemente, perfecto. A lo lejos, muy lejos, se puede ver como un río desemboca en nuestro mar, a lo lejos, las rocas rompen con la llanura de la arena. No hay pasos, no hay nada, solo tú y yo.

 Dame la mano, y sigue conmigo. Te has quitado los zapatos, sientes millones de pequeños granitos de arena en tus pies, y el agua, ligeramente fresquita llega a tus tobillos, no quiere molestar, simplemente te roza cariñosamente los pies, quiere jugar contigo. Un paso, otro, pero sin prisa, empiezas a andar por aquella playa, la arena y el agua siguen invitándote a hacer castillos de arena, como cuando eras pequeño. Es sol va cayendo poco a poco sobre el horizonte, las gaviotas se quieren ir a dormir, todo está en una perfecta calma, solo oyes ese continúo vaivén.

Anda todo lo que quieras, la orilla terminará donde tu quieres que te termine, puedes seguir en esta playa el tiempo que quieras. Observa la puesta del sol, como el cielo poco a poco va cambiando de color, se va volviendo anaranjado, se va fundiendo con la linea que separa el cielo del mar. Es grande, quiere terminar de iluminar hasta los últimos recovecos de la playa, pero se está quedando sin tiempo. Cada vez se vuelve más intenso el color del cielo, te engancha, te hipnotiza. Te dejas caer sobre la arena, hundes los pies ligeramente, pero por favor, no me sueltes. Los granitos están un poco fríos,  pero se amoldan perfectamente a tus pies. Tus ojos están hipnóticos mirando como el sol va cayendo, tus manos no paran de coger puñados de fina arena blanca y dejarla caer poco a poco, una y otra vez. Los granitos se quedan en tus manos, esperando juguetonamente a la siguiente tanda. Túmbate y dejáme que me pierda en tu mirada, en este momento, ya está, justo ahí, no hay ni una sola cosa que cambiaría de este momento.

No te muevas, sigue atento a tu respiración, no hay prisa, no hay tiempo, que más da. Quédate en la playa el tiempo que necesites, te la dejo, es tuya hasta que quieras. Tú solo, no vuelvas a llorar, no vuelvas a no sonreír,  te regalo mi playa para todos aquellos momentos que la necesites, es tuya. Cuando la necesites, cierra los ojos y vuelve allí, que estés donde estés, a mi lado o en otra galaxia, allí podremos estar juntos y olvidarnos de este mundo. Te quiero.